sábado, 6 de junio de 2015

Una reflexión antes de las elecciones más seis recomendaciones para ir a votar.

Las presentes elecciones se muestran como cruciales en un contexto donde podría estarse jugando el futuro del país; ya hay quienes creen haber cometido un gran error en las pasadas elecciones del 2012, y también quienes ven el tema con indiferencia y se venden al mejor postor.

Sin embargo existe una reflexión final que hacer, habemos quienes estamos a favor del anulismo, pero no sé cuán buena idea sea adoptar esa postura; es cierto que los ciudadanos debemos mostrar nuestro descontento, que debemos presionar para que el sistema político rompa sus rígidas barreras y empiece a transformarse en un sistema más democrático y representativo.

Se habla de que México vive una crisis de representatividad política y hemos visto a las instituciones fallar una y otra vez sin ninguna apelación al sentido común y sin castigo. Escándalo, tras escándalo se va formando el mosaico que llena a la sociedad de incertidumbre, pesimismo y desgano.

El arma ciudadana es el voto, debe estar comprometido a los intereses privados de cada uno de nosotros, pero debemos tener en consciencia que la decisión no solo nos afectará personalmente sino que repercutirá en el futuro propio y de nuestros semejantes.

Por esta razón debo centrar nuestro poder ciudadano en el voto, utilizarlo para manipular al sistema a nuestro beneficio. Si tu te encuentras molesto por las reformas emprendidas, la situación económica y la clara y desvergonzada manipulación mediática, lo menos recomendable sería votar por el PRI o el PAN, sin embargo incrementar la balanza para el PAN hará que sea mas difícil para el PRI y su presidente ejecutar las reformas a su modo.

Lo ideal sería acrecentar el poder de aquellas opciones pequeñas, como los nuevos partidos y sobre todo de los candidatos independientes, dos razones para ello: primero hay que hacer que, en la balanza sean estos pequeños partidos los que ayuden a cambiar el centro de gravedad de los gigantes (PRI, PAN, PRD, PVEM), y segundo debemos buscar que las nuevas propuestas y las candidaturas independientes muestren que el poder ciudadano es superior a las redes de influencia de la partidocracia.


Finalmente existen puntos a tomar en cuenta


Primero: Localiza y califica el desempeño de tu actual gobernante, identifica su partido y emite un juicio sobre si merece el partido o no tu voto de nueva cuenta, revisa lo hecho en tu comunidad y los beneficios que obtuviste con el desempeño del servidor publico actual.

Segundo: Infórmate, estas a tiempo de saber que candidatos hay votar, cuales son sus propuestas y sobre todo cuales son sus antecedentes.

Tercero: Localiza a los candidatos independientes y partidos minoritarios, observa sus desempeño y sus propuestas.

Cuarto: Brinda tu voto al menos a un candidato independiente, recuerda que debemos mostrar que la ciudadanía esta a favor de un cambio en la política del país y no hay que brindar la opción a que la partidocracia se deshaga de las candidaturas independientes.

Cinco: Monitorea a quienes ganaron para los distintos puestos de elección; independientemente de que sea el candidato por el que votaste; investígalo y especialmente aquellos que tienen un puesto representativo como diputados, observa su desempeño y asiste a las juntas ciudadanas que éste haga y a sus informes de gobierno.


Seis: Cuando el candidato esté en su puesto publica libremente los acuerdos y actividades de tu servidor público, mantén un ojo en él pues recuerda que es un empleado de la ciudadanía.

jueves, 20 de marzo de 2014

MEDIOCRIDAD MEXICANA, ÉXITO QUERETANO.


“En el mundo están ocurriendo cosas increíbles…. Ahí mismo, del otro lado del río, hay toda clase de aparatos mágicos, mientras nosotros seguimos viviendo como burros”- Gabriel García Márquez

El siglo XXI se conoce el mundo de los negocios bajo una sola constante: la innovación. Aquellas grandes empresas, que representan a nivel mundial ejemplos de cómo la economía se puede movilizar gracias al talento humano, son ejemplo de los cambios que se dan de manera cada vez más rápida.

Vivimos en una época donde la producción industrial ha sido superada por la habilidad que tienen las grandes empresas internacionales de crear conceptos novedosos y la manera en que utilizan éstos para generar recursos. La transformación de materias primas es una actividad secundaria y no asegura las grandes ganancias de aquellos que explotan el poder de las ideas.

Sin embargo, los contextos en que se presenta la innovación como instrumento para el crecimiento y la competencia, son muy diferentes al contexto mexicano; seguimos viviendo en un país con mentalidad colonial: extractora y transformadora de recursos naturales. Y, es cierto, México es rico en tales recursos, sin embargo, no hacemos nada nuevo por construir un futuro próspero mas allá de una actividad primaria.

En el caso de la economía mexicana, nuestra importancia a nivel mundial no se da por que tengamos un país propositivo ni audaz en los negocios, se debe al tamaño de su población que es visto por países en el extranjero como un mercado atractivo para vender la innovación que en aquellos países se produce.

Esto me recuerda a un reportaje en TVE, sobre un grupo de jóvenes de Ghana que creaban tablets para niños de escuelas primarias con la intención de generar una educación al nivel de los países avanzados; este ejemplo puede recordarnos a lo que se hace en varias de las universidades mexicanas, sin embargo hay que preguntarnos ¿Por qué si teniendo ese mercado potencial que ofrece México, y teniendo el talento para explotar las habilidades de los estudiantes de ingeniería, no tenemos una competencia de calidad para Apple?

La respuesta es fuerte, no existen en el país las condiciones para incentivar la innovación y convertirla en negocio; en un país preocupado más por el valor del petróleo, y por los recursos que se extraen, es imposible generar una mentalidad emprendedora que brinde un salto de la manufactura al desarrollo.

Tropicalizando esta idea a mi contexto regional, la mediocridad mexicana se ha convertido en el éxito queretano, aislando todo el conflicto que existe al interior de la república y la situación de un poco de paz que existe Querétaro se posiciona como una urbe prometedora para aquellos que buscan la tranquilidad de una ciudad que se vanagloria de su seguridad. Pese a que la ciudad y el estado se han mostrado como ejemplos del desarrollo y el crecimiento, la industria que se plantea poco tiene que ofrecer al mercado de la innovación, sigue siendo al final del día una ciudad manufacturera.

Desde el gobierno de Francisco Garrido, el asentamiento en el estado de las grandes empresas Aeronaúticas, la instalación del Call Center de Santander, la reciente aparición de el nuevo centro comercial más grande en Latinoamérica (Antea), así como el futuro asentamiento de lo que se llamara Queretawood hace parecer a la metrópolis como la tierra promedita; sin embargo dicho crecimiento es un espejismo, si bien la ciudad y su población han crecido, no se experimenta un beneficio en su calidad de vida.

Querétaro, una ciudad cara, con un crecimiento desmedido, con desarrollos inmobiliarios apresurados y empequeñecidos y, sobre todo, una ciudad con salarios bajos y precios altos; una ciudad con un sistema de transporte público, ineficiente, injusto e indigno. Una ciudad que como muchas de México tiene clínicas de salud pública donde las esperas son largas, el trato es ineficiente y las instalaciones dejan mucho que desear.
Una ciudad que estrena con orgullo un hospital oncológico para menores, con tecnología de punta, exclusiva en Latinoamérica y que no se pregunta ¿Por qué no hemos podido generar dicha tecnología y hacerla asequible a la población?

Una ciudad que fabrica, manufactura, sirve, pero que no desarrolla, que genera empleos pero que son mal pagados, que tiene ferias del empleo pero no ofrece mucho a sus universitarios. Una ciudad que se presenta como una alternativa para externos, pero que no puede ofrecer mejores oportunidades a quienes ya viven en ella. Una ciudad de contrastes atemorizantes, con el centro comercial más grande del país, con marcas internacionales que sólo están disponibles para el poder adquisitivo de unos cuantos.


La receta mexicana tiene un exponente ideal en esta ciudad, las brechas gigantescas entre clases, y algo más preocupante, la evidencia del desarrollo a costa del statu quo, sin embargo la pregunta sigue estando en la mesa ¿Hasta cuándo?

domingo, 15 de diciembre de 2013

INCONFORMIDAD

La creación de este blog, atiende a una manifestación personal de indignación contra lo que se ha convertido nuestro país (México) en los últimos 13 años; sin embargo no es mi planteamiento hacer de este espacio uno que sólo señale las problemáticas desde un punto de vista neutral, periodístico o ciudadano; sino visualizar qué es lo que no funciona desde una perspectiva de diseño.

Es con una convicción en favor de cuidar de mi país, de mi estado y de mi ciudad que inicio este proyecto, no habrán de ser muchísimas las entradas publicadas, sin embargo me comprometo a que las que hayan sean de calidad.

Denise Dresser, escribió hace más de un año, un libro que había capturado mi atención, y que finalmente hace cerca de un mes me atreví a comprar y devoré en mis momentos libres. Dresser nos invita a ser ciudadanos indignados e inconformes con lo que el sistema político nos ofrece como muestra de su generosidad; empleos mal pagados, pero empleos al fin de cuentas, servicios deficientes pero servicios, opciones mediocres, pero opciones en cualquiera de las materias en las que se puedan ofrecer opciones.

Comparto esa idea de que nos hemos acostumbrado a vivir con la vara de medición a un nivel muy cercano al piso, por lo cual nuestra convicción se ve cada vez menos difícil de complacer y más fácil de comprar; un mercado que vende el futuro a largo plazo con tal del salir del apuro del momento.

México es un país hermoso que vale la pena salvar y luchar por él; aquí hago mi declaración de fe y por que razones debemos mantener la vara alta: Por que amo el sabor del mole con pollo y arroz, por que me encanta la manera en que el verso del huapango juega con la composición de las oraciones; por la belleza de los bordados otomies, por la vestimenta y el carácter de Frida Kahlo, por las puestas de sol tan hermosas que se ven en Querétaro, por las canciones interpretadas por Eugenia León, por escuchar las voces de mujeres como Martha Lamas, Denise Dresser y Carmen Aristegui en la televisión y en la radio, por el sabor de los buñuelos y del atole de guayaba, por las palabras mexicanísimas como "la chingada", por el colorido de nuestras fiestas y lo temerarias de nuestras acciones; por que la gente en su mayoría es noble trabajadora y servicial, por el día de muertos y el rico pan que se come esos días.

Son algunas de las razones que me convencen día con día de que el país es mejor de lo que nos hemos permitido ser.

Nuestra participación será la manera en que este país se transforme y podamos cumplir la gesta heroica haciendo de México una tierra llena de bondades.