La creación de este blog, atiende a una manifestación personal de indignación contra lo que se ha convertido nuestro país (México) en los últimos 13 años; sin embargo no es mi planteamiento hacer de este espacio uno que sólo señale las problemáticas desde un punto de vista neutral, periodístico o ciudadano; sino visualizar qué es lo que no funciona desde una perspectiva de diseño.
Es con una convicción en favor de cuidar de mi país, de mi estado y de mi ciudad que inicio este proyecto, no habrán de ser muchísimas las entradas publicadas, sin embargo me comprometo a que las que hayan sean de calidad.
Denise Dresser, escribió hace más de un año, un libro que había capturado mi atención, y que finalmente hace cerca de un mes me atreví a comprar y devoré en mis momentos libres. Dresser nos invita a ser ciudadanos indignados e inconformes con lo que el sistema político nos ofrece como muestra de su generosidad; empleos mal pagados, pero empleos al fin de cuentas, servicios deficientes pero servicios, opciones mediocres, pero opciones en cualquiera de las materias en las que se puedan ofrecer opciones.
Comparto esa idea de que nos hemos acostumbrado a vivir con la vara de medición a un nivel muy cercano al piso, por lo cual nuestra convicción se ve cada vez menos difícil de complacer y más fácil de comprar; un mercado que vende el futuro a largo plazo con tal del salir del apuro del momento.
México es un país hermoso que vale la pena salvar y luchar por él; aquí hago mi declaración de fe y por que razones debemos mantener la vara alta:
Por que amo el sabor del mole con pollo y arroz, por que me encanta la manera en que el verso del huapango juega con la composición de las oraciones; por la belleza de los bordados otomies, por la vestimenta y el carácter de Frida Kahlo, por las puestas de sol tan hermosas que se ven en Querétaro, por las canciones interpretadas por Eugenia León, por escuchar las voces de mujeres como Martha Lamas, Denise Dresser y Carmen Aristegui en la televisión y en la radio, por el sabor de los buñuelos y del atole de guayaba, por las palabras mexicanísimas como "la chingada", por el colorido de nuestras fiestas y lo temerarias de nuestras acciones; por que la gente en su mayoría es noble trabajadora y servicial, por el día de muertos y el rico pan que se come esos días.
Son algunas de las razones que me convencen día con día de que el país es mejor de lo que nos hemos permitido ser.
Nuestra participación será la manera en que este país se transforme y podamos cumplir la gesta heroica haciendo de México una tierra llena de bondades.